El santuario neolítico de Jericó: una de las ciudades más antiguas del mundo
Exploramos Jericó, una de las ciudades más antiguas, cuyos restos neolíticos revelan un fascinante santuario y evidencia de vida y arquitectura temprana hacia el 9000 a. C.
🏺 Neolítico, c. 9000-7000 a. C.📍 Jericó, actual Cisjordania⏱ 3 min de lectura

Jericó, ubicada en la actual Cisjordania, es considerada una de las ciudades más antiguas del mundo. Sus orígenes se remontan al Neolítico, aproximadamente entre el 9000 y 7000 a. C., un período clave para la transición de sociedades cazadoras y recolectoras a las primeras comunidades agrícolas. Esta ciudad ofrece un valioso registro arqueológico que permite comprender cómo fue la vida y las construcciones de este tiempo remoto.
Los hallazgos en Jericó revelan no solo un asentamiento humano permanente, sino también estructuras complejas que sugieren un desarrollo social y espiritual incipiente. El sitio ha sido fundamental para estudiar la innovación arquitectónica y los cambios en la forma de vida que marcaron el Neolítico en la región del Levante.
El contexto del Neolítico en Jericó
El Neolítico representa un cambio revolucionario en la historia humana, con la domesticación de plantas y animales, y la formación de aldeas estables. Jericó destaca entre estos primeros asentamientos por la antigüedad y la riqueza de sus restos arqueológicos, que aportan evidencia directa de cómo vivían comunidades agrícolas en el Creciente Fértil.
Esta ciudad surge en un entorno geográfico estratégico, cerca del río Jordán y del Mar Muerto, lo que facilitaba el acceso a recursos naturales esenciales para la subsistencia y el comercio con áreas vecinas.
Arquitectura y construcciones monumentales
Uno de los aspectos más notables de Jericó es la presencia de estructuras arquitectónicas singulares para su época. Por ejemplo, destacan los restos de una muralla y una torre de piedra, que, según la hipótesis más aceptada, podrían haber tenido funciones defensivas, sociales o simbólicas.
Estas construcciones indican un importante desarrollo tecnológico y una organización comunitaria capaz de coordinar trabajos colectivos. Además, se han encontrado evidencias de viviendas circulares hechas con materiales locales, que formaban parte de un asentamiento planificado.

El santuario: indicios de prácticas religiosas
Entre los descubrimientos en Jericó, sobresale un santuario con restos que sugieren prácticas religiosas tempranas. Los arqueólogos han identificado elementos como figuras de piedra y estructuras que podrían haber servido para rituales.
Estas evidencias reflejan la importancia de la espiritualidad en la sociedad neolítica, marcando un patrón común en muchas comunidades que ya no solo se preocupaban por la supervivencia, sino por establecer un vínculo con su entorno y sus creencias.
Vida cotidiana y economía
Los habitantes de Jericó durante el Neolítico practicaban la agricultura y la ganadería, lo que les permitió una base alimentaria estable. Cultivaban cereales y legumbres, y criaban ovejas y cabras.
Asimismo, se han hallado herramientas de piedra pulida, utensilios y restos de cerámica que indican un avance en la manufactura y el almacenamiento de alimentos. Estos elementos reflejan una vida organizada y en transformación, con el surgimiento de actividades especializadas dentro de la comunidad.
El legado de Jericó en la arqueología
Jericó ha sido fundamental para comprender el proceso de urbanización temprana y los cambios sociales que se dieron en el Neolítico. Esta ciudad documenta el paso crítico hacia formas de vida más complejas que sentaron las bases para civilizaciones posteriores.
Los estudios continúan, y aunque algunas interpretaciones se debaten entre especialistas, el consenso reconoce a Jericó como un sitio emblemático para la historia humana.

Para recordar
- Jericó es una de las ciudades más antiguas, con restos del Neolítico temprano hacia c. 9000-7000 a. C.
- Destacan construcciones como muros y una torre de piedra que evidencian organización social y tecnológica.
- Se ha identificado un santuario que refleja prácticas religiosas de la comunidad neolítica.
- La economía se basaba en la agricultura, la ganadería y la producción de herramientas y cerámica.
- Jericó es clave para entender la transición a sociedades sedentarizadas y complejas en el Levante.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Jericó es considerada una de las ciudades más antiguas?
Porque sus restos arqueológicos datan del Neolítico temprano, alrededor de 9000 a. C., evidenciando un asentamiento humano permanente y complejidades arquitectónicas propias de una ciudad.
¿Qué evidencias hay de vida religiosa en Jericó durante el Neolítico?
Se ha hallado un santuario con figuras y estructuras que sugieren prácticas rituales y creencias espirituales de la comunidad.
¿Qué tipo de construcciones se encontraron en Jericó?
Muros de piedra, una torre, y viviendas circulares hechas con materiales locales que conformaban el asentamiento.
¿Cómo se sustentaban los habitantes de Jericó en el Neolítico?
Practicar la agricultura y la ganadería, cultivando cereales y criando animales como ovejas y cabras, complementado con la producción de herramientas y cerámica.
Para profundizar
- Museo de Israel
- UNESCO: Patrimonio Mundial
- Encyclopedia of Archaeology


